viernes, agosto 26, 2011

Luto

Hay cosas que uno no se puede explicar. ¿Cómo hay gente que pueda tener el corazón para realizar actos tan viles como el asesinato?. ¿Todo para qué? ¿Para sacar mugroso dinero?

Toda la emoción del maratón terminó al enterarme que el acto terrorista que se perpetró en Monterrey, afectó a la familia de una amiga muy querida de la gran familia de corredores.

México está viviendo momentos muy dificiles y no lo merecemos. Hay que unirnos todos para exigir a las autorizades que de verdad hagan su trabajo pero nosotros también tenemos que poner de nuestra parte.

Este maratón se lo dedico con todo mi cariño a mi amiga Nori y su familia. Deseo de todo corazón que encuentren pronto el consuelo y la paz.

A los que realizaron este y otros actos así, ojalá que Dios los perdone, porque yo no puedo.

Sergio

jueves, agosto 25, 2011

Sigue la línea azul

Me encuentro en la hermosa y caótica Ciudad de México. Llegué ayer por la noche después de un viaje muy agotador en donde solamente me faltó cargar con una caja de huevos y la jaula con el perico para parecer una familia errante.

En la expedición viene mi esposa, Lucas y Frida. Afortunadamente llegamos bien.

Esta mañana despierté con la noticia que la ruta por donde va pasar el maratón ya fué pintada. Es una línea azul marcada en el pavimento y que cumbre los 42.195 metros. Así ni como perderse.

El maratón comienza y termina en el primer cuadro de la ciudad, también conocida como Plaza de la Constitución o Zócalo. [editado] La plaza está rodeada por edificios emblematicos de México, el Palacio Nacional, la Catedral Metropolitana, el edificio del Gobierno del Distrito Federal, entre otros. En medio hay una bandera monumental. Voy a sacar mas fotografías para compartirlas.

En el fondo está la Catedral Metropolitana

Escuchar los típicos sonidos de la ciudad como: "La basuraaaa, laaaaa baaasura¨, "Lleve sus ricos y calientitos tamales..." o "Fieeeerro viejo que vendaaaaa" me hace sentir en casa.

Es momento de comenzar la recarga de carbohidratos, hidratarse y dormir bien. Aunque dormir quién sabe si lo podré hacer porque la verdad estoy muy emocionado.

Ayer tuve que declinar una invitacion de comer tacos al pastor. Ya me los habían comprado y ahi se quedaron. Viéndome... como diciéndome... cómeme por favor, pero me mantuve firme. Vengo con todo y no voy a arriesgarme en el último momento. Ni hablar, después del maratón me desquito.

Hasta el momento hay inscritos mas de 17 mil corredores y yo soy uno de ellos: El 333. ¡Ya falta menos y no puedo esperar para comenzar a correr en mi amada Ciudad de México! ¡Mi Ciudad!

La Marmota

Foto: Twitter @poncho2901

viernes, agosto 19, 2011


Se me mete el chamuco

La próxima semana estaré viajando a la Ciudad de México. Cada vez me siento mas emocionado. Sobretodo porque voy a poder recontrarme con amigos que conocí el año pasado gracias al maratón, pero también tendré la oportunidad de conocer personalmente a otros amigos de los cuales mi contacto ha sido hasta el momento únicamente por la red.

Mi nuevo amigo Jorge, al que conocí en al cañón de la Sinforosa, me hizo favor de mandarme unas fotografías que tomó durante la carrera y en las que aparezco. ¡Muchas gracias!





A todos lo que van a participar en el Maratón Internacional de la Ciudad de México en las distancias de medio o completo les deseo mucho éxito. A los que lo hacen por primera vez diviértanse mucho. El trabajo mas dificil ya está hecho: Fué su preparación.

Estoy seguro que el día de la carrera tendrán muchos nervios y dudas. No es el momento de improvisar. Sigan al pie de la letra los planes que tienen y todo lo que practicaron durante sus entrenamientos. Confien en ustedes y seguro llegaran a la meta. ¡Que emoción!.

Rockearemos las calles de la capirucha y se me mete el chamuco. ¡Aguas que ahi les voy!

La Marmota


jueves, agosto 11, 2011

Una nueva aventura inicia

Mi nueva aventura se llama el Maratón Internacional de la Ciudad de México. Será la segunda vez que lo voy a correr.

Esta carrera tiene un significado especial para mí porque se desarrolla en la ciudad en la que nací y en la que encontré nuevos amigos. De esos locos a los que les gusta correr. Tengo muchas ganas de verlos a todos.

Además, con este maratón llegaré a mi "mayoría de edad" en este medio ya que será mi maratón oficial número 18, sin contar los 3 ultras. ¿Será que perderé mi inocencia?.

Estuve a punto de decidir no participar porque después del Ultramaratón de los Cañones pasaron mas días de lo normal para recuperarme. ¡Y no era para menos!. Mis piernas estaban bien, pero después de la infección estomacal había quedado muy débil. Dejé de correr casi dos semanas.

Además, los calores de arriba de 40 oC ya son cosa de todos los dias. La decisión era poder correr, no caminar, 22 millas y el fin de semana pasado lo logré. No fué mi mejor velocidad pero al menos me fué mucho mejor que los entrenamientos para Guachochi.

Estuve tratando de recordar como había entrenado en el verano para correr mi primer maratón e hice varios ajustes.

De entrada decidí dejar de entrenar por el momento en el White Rock Lake. Cada vuelta son 9 millas y aunque hay fuentes de agua, llega un momento en el que sale agua caliente de ellas. Al final de la primera vuelta ya estoy muy deshidratado. Decidí correr por mi casa, ahí tengo dos rutas, una que mide 4 millas y otra de 2 millas.

El viernes por la noche me voy a comprar gatorades, agua, gels, unas narajas, etc. Además tengo una hielera y compro varias bolsas para llenarla.

Antes de domirme saco la hielera al pórtico de mi casa y meto también una camiseta y una bandana para que se vayan enfriando.

Comienzo a correr muy temprano antes que salga el sol por la ruta de las 2 millas. A esa hora ya estamos arriba de 30 oC y mucha humedad. Cada que paso por mi casa me rehidrato y cambio de camiseta y bandana que ya están heladas. Pongo la camiseta y bandana que me quité a enfriar. Aunque pierdo unos minutos en estarme cambiando la camiseta finalmente puedo correr 2 millas sin ahogarme por el calor. Cuando regreso de nuevo a mi casa la camiseta está completamente seca.

También hago variaciones de los sentidos en que corro para no aburrirme y a veces tomo una ruta de 3 millas.

Solo así puede lograr entrenar 22 millas este fin de semana y con ella concluí mi entrenamiento para el MICM. ¡Allá nos vemos!

Ojalá les ayude este tip.

La Marmota

martes, agosto 09, 2011

Los huaraches mágicos de David

El día siguiente de la carrera me fuí a ver el medio maratón. Cuando llegué a la plaza estaban llegando los corredores. Vi cuando llegó la Coach Lili Figueroa y varios de sus pupilos a la meta. Nos saludamos y estuvimos platicando un rato. Se portaron muy amables todos.

Llegó el momento que me tuve que ir para ver un doctor. Estaba casi seguro que me iba a enfermar del estómago por haber tomado agua del Río Verde. En el Seguro Social me recibieron muy amablemente y el doctor, que era muy joven me regañó por haber tomado agua del río. Me dió risa.

Me mando dos antibióticos y un anti inflamatorio. La verdad no me dolían las piernas pero yo creo así lo asumió.

Al salir de ahi estuvimos buscando un Taxi para que mi esposa visitara el mirador y conociera el cañón desde arriba. Yo lo conocía desde el mirador porque cuando pasé por ahí ya era de noche.

Encontramos un taxi y para variar se quizo ver muy encajoso. Pero de plano no lo disimuló. Nos pedía $650 pesos. Lo mande por una hamburguesa.

Todo estaba muerto, era Domingo. Llegamos nuevamente hasta la plaza pensando que iba a haber mas Taxis pero nada. Nos ibamos a regresar desanimados a la Posada de Doña Lucha y vimos un Taxi estacionado. Estaba vacío pero enfrente estaba abierto un portón como de un lugar en donde arreglaban autos. Le pregunté a dos chicos que estaban ahi. Uno de ellos se ofreció a llevarme a la casa del Taxista. Tocamos la puerta y aceptó llevarnos por $350 del aguila. ¡Listo!

Mi esposa se impresionó con el cañón y yo mas. De todo únicamente reconocí el puente colgante que pase de noche. Es una inmensidad que de plano no se ve por dónde andabamos el día anterior. Le doy gracias a Dios que mi esposa no conoció el cañón sino hasta un día después porque de verdad se hubiera desesperado mucho. El campo visual no alcanza a abarcar toda esa inmensidad.

El Taxista nos espero un rato en lo que tomabamos fotos y nos regresó al pueblo. Mi esposa le pidió que nos dejara en la catedral para pasar a dar gracias. Así lo hicimos.

Al salir de la catedral ya teniamos mucha hambre. Ibamos caminando rumbo a la plaza para ver que ibamos a comer cuando de pronto se encontró un teléfono público. Me pidió esperarla para hablarle a sus papás. Enfrente estaba un Rarámuri con unos niños sentado afuera de una comercio que estaba cerrado. Lo reconocí porque había sido uno de los corredores con los que me había retratado el día que recogimos los números.


Tenía muchas ganas de mandarme hacer unos huaraches como los de ellos así que me crucé la calle para preguntarle en dónde los podría comprar.

Platicamos un buen rato, le comenté que había llegado en último lugar y se río. Me contó de cuando se iba con "la bola" a correr entre los cañones distancias mas largas que 100KM. Le pregunté que comía antes de la carrera, - ahi cualquier cosa, frijoles y tortillas -. Se portó muy amable. Tal vez le caí bien.

Finalmente le pregunté en dónde me podría comprar unos huaraches como los de él. Me dijo que él los hacía. Le pregunté si me podía hacer unos pero me dijo que no, porque no tenía el "este", señalandome a la suela de llanta.

Tal vez puse mi cara triste porque me dijo, "te vendo estos". "¿Y tú, con qué te vas a ir?", respondí. "Traigo otros con los que corro" me dijo señalando su morralito.

Se quitó uno para que me lo probara, pero estoy un poco mas patón. Total le dije que sí y me los enseñó a poner.


Me causó admiración que como cualquier corredor, traía sus huaraches de competencia. Eran iguales pero mas gastados de la suela lo que los hacía flexibles. Por supuesto que le pagué mucho mas de lo que me había pedido. Luego me enteré por Doña Lucha que lo que me pidió originalmente es únicamente lo que le cuestan a él las cuerdas de cuero pero lo que prácticamente me los había regalado. Eso me conmovió aún mas.

David y sus huaraches mágicos de competencia

En ese momento llegó para recogerlos otro Rarámuri, Don Clemente Cruz. El había corrido 100KM. Me enteré que después de la carrera nadie les da de comer. Se deben rascar con sus propias uñas. El municipio no les presta ninguna ayuda después de la carrera. En la medida de mis posibilidades pude ayudarlo y lo agradeció. Nos hicimos muy buenos amigos y espero el próximo año poderlos ver. Son personas muy sencillas y admirables. Don Clemente es el líder de una de las comunidades Rarámuris. Corto de palabra pero grande de espíritu. Que Dios los bendiga.

Los huaraches que me regaló David los voy a guardar como uno de mis mas grandes tesoros.

La Marmota

Mis amigos Rarámuris